Hace 50 años, una familia emprendedora, llena de energía y de ilusión, descubrió el coto de Carrascas. Este lugar único, con su naturaleza exuberante, el río y las majestuosas sabinas, capturó su pasión por el campo. En esta finca también encontraron una pequeña viña, el germen del sueño que hoy es Bodegas Carrascas, ahora en manos de la segunda generación de la familia.
Un Proyecto Familiar con Historia
Desde el momento en que la familia encontró Carrascas, dedicaron su pasión y creatividad a transformar este rincón de Albacete en una bodega de referencia. Hoy, esa pasión sigue viva en cada proyecto que emprenden, guiados por el objetivo de crear, diseñar y extraer la belleza del entorno. Bodegas Carrascas es más que un lugar donde se produce vino; es un paisaje embotellado, preparado para ser disfrutado por todos los amantes del vino.
Variedades y Cultivo: La Base de Nuestra Excelencia
En Carrascas, conviven las variedades blancas Viognier y Chardonnay con las tintas Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah. Nuestras cepas hunden sus raíces en un suelo arcillo-calcáreo, cultivadas en espaldera para aprovechar al máximo los rayos del sol, lo que favorece la maduración y la calidad de la uva.
La naturaleza y la añada marcan nuestros ritmos de trabajo. Nosotros interpretamos y adaptamos cada labor para aprovechar al máximo el potencial de la uva y mantener la máxima calidad en cada botella.
Una Bodega Vanguardista en el Corazón de los Viñedos
Nuestra bodega, de líneas vanguardistas, se encuentra en el corazón de los viñedos, abarcando una superficie de 2.600 metros cuadrados. Diseñada con criterios funcionales, permite un flujo de trabajo adaptado a las necesidades de elaboración de cada vino. Aquí, todos los procesos pueden ser observados de manera diáfana, reflejando nuestra filosofía de transparencia y excelencia.
El diseño de nuestra bodega integra el concepto de optimización de recursos, ahorro energético, uso eficiente de la luz, y respeto por el silencio y el agua. Todos estos elementos son parte de nuestra filosofía de ser una extensión de la naturaleza, trabajando en armonía con ella para producir vinos excepcionales.
Una Filosofía de Respeto y Calidad
En Bodegas Carrascas, creemos en la importancia de respetar y trabajar con la naturaleza. Cada botella que producimos es un reflejo de nuestro compromiso con la calidad y la sostenibilidad. Este enfoque no solo nos permite producir vinos de alta calidad, sino también contribuir al cuidado y preservación del entorno natural que tanto amamos.
Te invitamos a descubrir nuestros vinos y a formar parte de esta historia de pasión y dedicación. ¡Salud!